El presente escrito no trata sobre un discurso religioso ni mucho menos de la creación de un emprendimiento empresarial, por el contrario, la única finalidad que tiene el eje central del presente escrito, es tratar de cierta manera en forma práctica y sencilla de aprovechar por primera vez en nuestras vidas por el tiempo y espacio ofertado, la oportunidad de sincronizar y redireccionar nuestro proyecto de vida a la realidad actual y espiritual.
La situación latente, potencializó el teletrabajo, que sin lugar a dudas es más reflejo de reacción que condición, obligando a replantear la estrategia inicial de negocio de todas las empresas en general, donde la carrera empresarial la repunta quienes presenten mayores capacidades de reacción al cambio tecnológico y rápido acople psicosocial de sus coequiperos.
El concepto de moda de todos los medios y en particular del estado mayor, es lo referente al colapso económico nacional que se avecina, profetizando que llegará la peor crisis mundial nunca vista desde tiempos de otrora; invitándome a plantear unos vagos cuestionamientos debido a mis insípidos conocimientos en temas de economía mundial, tales como: ¿fue tan buena la economía hace 30 días atrás, que no existían problemas de salud, educación, empleo y vivienda a nivel nacional?, ¿fue tan buena nuestra economía que casi todos los productos de la canasta familiar se encuentran gravados?, y ¿fue tan buena nuestra economía, cuando la palabra mejor escrita es “corrupción” por su continua repetición?..
Las grandes organizaciones les deben reconocer a sus trabajadores la parte esencial que representan en su andamiaje organizacional, debido a que el aparato productivo se mantiene por sus capacidades, habilidades y competencias laborales, y a la vez, la misma demanda se ocasiona por el consumo masivo minoritario de los mismos.
La empresas están en mora de plantearle a sus colaboradores diferentes alternativas de horario de trabajo, una vez se ize la bandera de inicio a la normalidad, es importante que exista un teletrabajo combinado, posibilitando a los empleados de realizar sus actividades en casa u oficina, correspondiendo delegar sus funciones de manera propositiva en función de la eficiencia y eficacia, pero nunca medir los resultados por el conteo de veces que coloque su huella de ingreso y salida en su respectiva empresa.
Los expertos en desarrollo organizacional y mejoramiento del clima laboral, deben plantearse esta opción de teletrabajo combinado, analizada como una estrategia de mejoramiento de la productividad de sus coequiperos, por el valioso impacto que genera en el empoderamiento de la información, confianza y cumplimiento de actividades sin la supervisión morbosa e ineficiente de algunos jefes.
El filósofo, psiquiatra y neurólogo austríaco Viktor Emil Frankl, fundador de la logoterapia y análisis existencial, describe el comportamiento del individuo desde la perspectiva de lucha, citado claramente en la siguiente frase: “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”.
Las personas motivadas y valoradas generan valor en sus acciones, buscando siempre la manera de encontrar nuevas oportunidades de crecimiento personal, profesional, familiar y aún más importante el espiritual, entendiendo este último, como la base piramidal de todos las anteriores, de tal manera, resulta imperioso que ante cualquier situación como la que se está viviendo y todas las que vendrán, en realizar una verdadera reingeniería personal, familiar y claro está que empresarial.
Se corrobora que no se trataba de calidad tiempo para compartir y convivir en familia, se trata de fortalecer los verdaderos valores y principios éticos en razón de ser, agradecer y servir, que indistintamente de nuestra religión, lo importante es profesar nuestra fe con verdaderas obras que fluyan de nuestros corazones, sin necesidad de proliferar la misma. Nuestra verdadera guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es la vida, si luchas tal vez puedes perder, pero sino luchas de seguro estas perdido.
Las empresas más innovadoras, denotaran que si sus colaboradores pueden gestionar sus actividades laborales desde sus hogares sin ninguna ineficiencia y cuello de botella, se verán beneficiadas a corto plazo con sus coequiperos en las nuevas habilidades y competencias que antes no lograron vislumbrar, todo esto obedece en sentido, a que el colaborador o colaboradora al sentirse cómodo, tranquilo pero focalizado en el ejercicio de sus actividades, y con el apoyo incondicional, desinteresado de su entorno familiar, debido a que son ellos el primer motivador y quienes conocen mejores las capacidades de los suyos, como quien dice, contratan a uno por el precio dos, tres o más…
Estamos confrontado un colapso económico y social, resultando imperioso repensar en estos dos interrogantes a analizar: ¿qué pasaría si llegara una nueva pandemia durante o después de la actual?, y ¿será que si se combate y elimina primero la pandemia de la “corrupción” resulta mucho más eficiente y eficaz contrarrestar cualquier tipo de pandemia?
La creación de nuevas oportunidades debe ser consensuadas en familia, en cuanto sea mayor la lucha de igual manera será la recompensa, al final todo debe ser validado con el okey de nuestro ser supremo, ya que este, es el sello de garantía y calidad por la consideración y agradecimiento en los demás.
“La única lucha que se pierde es la que se abandona”. Che Guevara.
Atte,
Ing. Edwin Pacheco
Docente Investigador – Coach
Candidato a Doctor en Administración Gerencial
Magister en Administración de Empresas e Innovación
Especialista en Gerencia de Mercadeo
Especialista en Gerencia Estratégica
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