Hace más de 28 años que el mundo conoció que la leyenda de la NBA del equipo Los Ángeles Lakers “Magic Johnson” fuera declarado positivo con el VIH, obligando al deportista un tiempo posterior a su retiro anticipado de la órbita mundial, de uno de los deportes de mayor preferencia y adeptos en el mundo y en especial por el país del norte.
En su momento, y aún hoy en día ha sido una de las declaraciones públicas que verdaderamente ha impactado en los diferentes estamentos y esferas sociales de manera global; tan pronto se hizo el anuncio públicamente en un santiamén la noticia se propagó de manera exponencial, y eso, sin tener en cuenta que en su momento no existían los diferentes medios digitales con que convivimos en la actualidad; todo esto obedeció al impacto e importancia de la noticia proclamada, debido que este tipo de virus en su momento fue declarado como la peste mortal e incurable de la humanidad.
En una entrevista que le realizaron al afamado deportista, le preguntaron que si temía por su vida, a lo que respondió: “Mi única preocupación es la salud de mi esposa y segundo hijo, quién aún estaba en el vientre”. Desde entonces el mítico “32” de los Lakers se ha dedicado a impartir conferencias sobre cómo llevar una vida siendo portador del VIH, además de crear la Fundación Magic, que ayuda a personas con este padecimiento a tener un mejor bienestar.
Esta enseñanza demuestra que una de las capacidades del ser humano es convertir una debilidad en una oportunidad. El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal: lo que realmente cuenta es el valor para continuar: Winston Churchill.
Según la declaración pública por parte de la OMS (Organización Mundial de la Salud), en su reporte del 15 de noviembre del 2019, el VIH ha cobrado ya más de 32 millones de vidas, a finales del 2018 había aproximadamente 37,9 millones de personas contagiadas con el virus.
A raíz de esta nueva amenaza de contraer el SIDA, donde su contagio se descubrió que era por contacto sexual, se recomendó como medio de prevención el uso del preservativo, que desde el siglo XVII en Inglaterra se solía utilizar con fines anticonceptivos.
Los estudios e investigaciones realizados, aun públicamente no han arrojado resultados positivo en una vacuna que pueda combatir de una vez por todas este virus del placer, a la fecha sólo se comercializan los medicamentos necesarios para que los pacientes puedan tener una vida un poco más placentera.
La nueva generación es consciente que el uso del preservativo es obligatorio, saben y conocen de la estupidez que comenten de no utilizarlo, han sido muchos los años que han transcurrido de trabajo arduo de las instituciones educativas por reconvenir la formación sexual y social desde muy temprana edad, con el acompañamiento incansable e incondicional de padres de familia en particular.
Sin lugar a dudas, el contagio al VIH va a ser unos de los más impactados en la actualidad, teniendo en cuenta que con las nuevas enseñanzas que no han dejado el autocuidado y protección de bioseguridad; es claro y contundente que a partir de ahora las personas que vienen ejerciendo de una manera más liberada su vida social-sexual, lo pensarán dos veces antes de dejarse llevar por un momento de lujuria y pasión.
La situación actual, propone el uso del tapaboca como elemento básico para la minimización de contagio del nuevo SIDA llamado Covid-19, resulta absurdo e ilógico el no uso del mismo, a diferencia del VIH que su contagio es más por contacto sexual y conveniencia particular de dos o más personas, este último, resulta supremamente peligroso, debido a que su contagio o propagación simplemente con la exposición al medio y entorno en que se encuentre.
Lastimosamente todas las muertes ocasionadas por SIDA, no han sido suficiente para que las personas de vida sexual inestable se concienticen del uso del preservativo, caso paradójico acontece con el uso del tapaboca, que conociendo la importancia de su protección y autocuidado, se tengan que implementar leyes y decretos para el correcto uso y disposición del mismo.
El tapaboca es igual de importante al uso del casco al subirse a una motocicleta, el no utilizarlos simplemente demuestra la estupidez y pereza mental de una persona que simplemente no piensa, y sólo actúa de acuerdo a sus principios e idiosincrasias.
El preservativo, casco y tapaboca no son accesorios de medios publicitarios, surgieron por la oportunidad de negocio de encontrar en la sociedad personas con conductas de comportamientos desobedientes, indisciplinadas con falta de sentido común y razón, que desconocen que para poder cuidar de los suyos primero debe cuidarse a sí mismo.
El ignorante ataca con la boca… el sabio se defiende con su silencio y el tapaboca.
“La ciencia debería dejar de analizar la inteligencia animal y comenzar a estudiar la estupidez humana”: Edwin Pacheco.
Atte.
Ing. Edwin Pacheco
Estratega Empresarial y Político
Docente Investigador - Coach
Candidato a Doctor en
Administración Gerencial
Magister en Administración de Empresas e Innovación
Especialista en Gerencia de Mercadeo
Especialista en Gerencia Estratégica
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